15 ene. 2018

"Homo expresivus"

No es gimnasia
He tenido la suerte de ser entrevistada por el gran profesional Carlos Mínguez, más conocido en nuestro ámbito de Educación física como No es gimnasia. Era la segunda vez que me entrevistaba, por lo que también aprovecho para dejar aquí el enlace al anterior audio. No sabía que hacer un podcast era tan enriquecedor, escucharte y tomar conciencia que necesitas mejorar en tu forma de expresarte o en la velocidad con la que hablas. Además, concretamente haciendo este segundo episodio, me he divertido mucho y creo que Carlos también. 

Tuvimos algunas incidencias técnicas y nos las tomamos con mucho humor. Carlos y yo solo nos hemos conocido digitalemente, aún no nos hemos visto cara a cara, pero ya de entrada nos hemos entendido muy bien y hay un respeto profesional mutuo. Algún día nos encontraremos en la vida física (creo que la real también es digital) y nos reíremos aún más.

Además en este podcast nos lanzamos a hacer la primera actividad real, proponiendo a los oyentes realizar algo muy sencillo pero práctico mientras escuchan. La idea de este segundo podcast era lnazar actividades de todo tipo y que fuera ellas el punto de partida para entender los para qués y los cómo imprescindibles. Espero que hayamos cumplido, al menos en gran medida, nuestro objetivo y que cada uno de los oyentes haga su propio relato desde sus necesidades, experiencias y expectativas de formación y reflexión.



Si quisiérais escuchar el primer capítulo que se grabó en junio de 2017, os dejo aquí el enlace. en todo caso os recomiendo escuchar cualquiera de ellos, son todos fantásticos.

También os dejo aquí el texto que acompaña a este audio en el blog de No es gimnasia:

La Expresión corporal (EC) no puede quedar reducida a proyectos vacíos o el uso exclusivo de técnicas sin objetivos y fines educativos más allá de ese propio contenido, dónde las prácticas significativas de aprendizaje como conocimientos, valores, habilidades, etc. quedan fuera. No es ésta la EC (y la Educación física) que necesitamos en el mundo de hoy, convulsionado por escenarios muy complejos y retos importantes. Hay que “complejizar” la expresión corporal para pasar de verla como un entrenamiento o pura diversión lúdica, para entenderla como un marco, un ejercicio de desarrollo integral (MOTRIZ, intelectual, social, emocional…).

¿Y cómo podemos abordar los docentes de Educación física el desarrollo del “HOMO EXPRESIVUS”? Tenemos “una plataforma de despegue” muy interesante qué son los cuatro ejes o pilares de la expresión corporal propuesto por cinco profesores de EC de universidades españolas.

El primer pilar denominado “expresivo”, que yo bautizo con “hacia dentro” trabaja lo intrapersonal, la conciencia corporal, la identidad corporal, la conexión con uno mismo, el descubrimiento de las posibilidades expresivas, las calidades del movimiento, la atención a lo expresivo de uno mismo, descubrir la expresión corporal que hay o puede haber en ti y, en definitiva, hacerse obra de uno mismo a través del movimiento auténtico.
GIF de Daniel , asignatura EC y danza (2017)
El segundo pilar sería el comunicativo, “hacia fuera”, se entiende muy bien y se divide en dos: lo comunicativo-social que es toda la EC que acompaña al lenguaje verbal o que lo sustituye, y también tendríamos el eje comunicativo desde el cuerpo-arte, que se refiere a la comunicación artística bien sea a través de técnicas concretas, una remezcla de varias de ellas o no, pero marcado por un procesos de transmisión de mensajes y toda la carga (in)formativa que conlleva la interacción.

GIF de Aurora, María y Alejandro, asignatura EC y danza (2017)
El tercer pilar sería la creatividad, que se basa en el pensamiento divergente, en la resolución de un reto, un desafío o un problema de una manera singular y útil al mismo tiempo, alejándonos, a veces, de lo lógico y utilizando los superpoderes creativos, como nos proponen las escuelas educativas creativas de Ferrán Adriá: espíritu crítico, compromiso, sentido del humor, imaginación, perseverancia, generosidad, curiosidad, pasión y planificación.

GIF de Eva, asignatura EC y danza (2017)

El cuarto pilar será la experiencia estética, aquello que nos provoca placer como eje de la propia experiencia, y que también nos transforma a partir de lo que nos provoca la práctica, nuestra reacción emocional y el proceso intelectual que podemos hacer de la experiencia que hacemos o vemos. Es pasar de lo bonito-vacío a lo interesante, sea cómodo o no, como señalan Acaso y Mejías en su oportuno libre “Art Thinking”. Estamos hablando de la belleza de lo significativo, la belleza que nos interroga, nos hace pensar y nos aporta. Es huir de la simpleza del “me gusta o no me gusta”, impidiendo el desarrollo de procesos de creación vacíos desde me expreso “hacia dentro” y “hacia fuera”. Y es que la realidad en la que vivimos no se divide en bonito-feo, acertado-desacertado, es mucho más completa y enriquecida.

GIF de Rubén, asignatura EC y danza (2017)
Dejamos un material realizado hace unos años donde tratamos de conectar lo que la normativa de Primaria y Secundaria dice con relación a estos cuatro ejes:

PRIMARIA


SECUNDARIA



Con respecto a los distintos tipos de actividades expresivas encontramos ver las actividades desde distintos enfoques. Por ejemplo, estarían las actividades de “calentamiento” o parte inicial o de introducción o vínculo, que serán fundamentales para conseguir los siguientes objetivos que nos propongamos en nuestras programaciones. Estas actividades deben perseguir la desinhibición, el clima expresivo, despertar al cuerpo creativo, y generar atención y/o dar rienda suelta a una necesaria catarsis. La atmósfera y el clima de clase condicionarán que los aprendizajes posteriores pueden darse en las mejores condiciones posibles. A veces merece la pena dedicar incluso sesiones completas con el objetivo de crear la atmósfera expresiva y creativa idónea. Para estas actividades es muy práctico recurrir a aspectos como que el profesor también se exponga a utilizar el lenguaje expresivo, el uso de la música que a nuestros alumnos les gusta, las actividades en grupos donde la respuesta la dan todos a la vez, la organización del gran grupo en círculo (para poder mirarse, observarse y crear confianza), los juegos que exploran e investigan “maneras de…” y las actividades de bajo componente expresivo y rítmico al principio, para no provocar. En el podcast hemos recogido algunas actividades que se pueden desarrollar y esperamos que os resulten útiles.

Las actividades también deberían estar dirigidas hacia la satisfacción y sí queremos que así sea, hacia la diversión. La experiencia placentera es una condición del área de la expresión corporal. Esta experiencia satisfactoria puede venir de la mano de actividades más o menos intensas emocionalmente, y también buscar conscientemente actividades que van más allá y sea divertidas, o incluso muy divertidas, para vincular nuestras manifestaciones expresivas con algo muy placentero que querremos repetir fuera del aula o bien para reírse de uno mismo, no tomarse tan en serio y provocar el humor desde lo corporal. Esto que parece sencillo en el fondo no lo es, porque tiene un para qué relacionado con el bienestar con uno mismo y con el contexto que lo rodea. En el audio podéis escuchar algunos ejemplos, e incluso realizar una actividad que os proponemos.


También estarían las actividades de improvisación, semi improvisación y construcción. Esta forma de entender las actividades de expresión son dependientes del tiempo que ofrezcamos para dar la respuesta al reto expresivo que proponemos a nuestros alumnos. Si no damos tiempo, se dará una respuesta (casi)instantánea, y vamos a promover la creatividad espontánea y esto es muy útil para la desinhibición y el eje que hemos nombrado, “hacia dentro”, lo expresivo. La espontaneidad a veces saca, sin filtros ni condicionantes, quiénes somos pero a la vez puede devolvernos la falta de riqueza y lo estereotipado de nuestras respuestas, que no deben más que animarnos a desarrollarnos desde actividades que me permiten experimentar otras formas de moverse y expresarme. Del otro lado, las actividades de construcción y reconstrucción pueden ser muy enriquecedoras desde los trabajos, más o menos complejos, de proyectos y lo cooperativo, pero incluso podemos trabajar con actividades breves de construcción expresivos y de manera individual. En el podcast contamos un ejemplo.


Otra clasificación muy interesante es la que divide en juegos expresivos o simbólicos, que no están dentro de un marco técnico o un contenido concreto, y aquellos juegos, actividades, y ejercicios pertenecientes a una técnica específica. En este sentido, creemos que conviene empoderar al profesor de Educación física para que desarrolle sus habilidades creativas y sea productor de sus propios juegos expresivos y simbólicos no asociados a técnicas, o que sepa utilizar o adaptar los juegos que hayan creados otros con ese mismo fin u otros. Un ejemplo que contamos en el audio es el juego del escondite inglés expresivo, en el que podemos convertir un juego conocido en un experiencia creativa y estética. La clave está en cómo conducimos ese juego, que retos, interacciones y feedback vamos a ir dando para que suponga un reto expresivo.


En EC, además de "lo proyectual", debemos trabajar con actividades que se dirijan a un eje o a otro, y desde esos cuatro pilares podremos fundamentar el para qué de abordar la expresión corporal, dotando a los alumnos de experiencias que luego pueda volcar a proyectos cooperativos o a prácticas fuera del aula. De estas actividades y juegos a veces habrán algunos que tengan un mayor énfasis en el eje comunicativo, otras veces propondremos actividades desde la expresividad propia y la conciencia corporal. Lo que no podemos es dejar de trabajar alguna de “esas patas” de esa mesa imaginaria que hemos compuesto con los cuatro ejes. Y también será mediante proyectos donde promovamos el trabajo de todas ellas y podamos desarrollar otras competencias en el marco de aprendizajes situados.


Desde los criterios de progresión y secuenciación deberemos tener en cuenta el mayor o menor grado de complejidad del reto expresivo que proponemos a nuestros alumnos. Una misma actividad se puede hacer en primaria y en bachillerato pero deberemos adaptar el reto expresivo y será mucho más complejo cuando trabajemos con los adolescentes. Esta complejidad puede venir dada desde la abstracción del propio reto expresivo, por ejemplo es más difícil utilizar tu cuerpo para expresar el caos que si vamos a ser un pájaro. En cuanto a la secuenciación tenemos que tener en cuenta que antes de trabajar determinados proyectos y técnicas, previamente debemos desarrollar habilidades como la conciencia corporal, la utilización del espacio, la utilización del escénico, la escucha activa o la desinhibición. Os dejamos una infografía donde recomendamos algunas clave previas a tener en cuenta en el desarrollo de actividad coreográficas.





Hay grandes profesores del ámbito de la educación física y de la educación artística realizando proyectos muy interesantes, os dejo aquí algunos (si queréis que incluyamos algunos que conocéis o vuestros, escribir en cometarios del post):



Nota: No tengo materiales fotográficos, vídeos y GIFs de las clases que voy impartiendo en distintos institutos de amigos porque, para el tiempo que estoy allí, prefiero no interferir con la cámara y desviar mi tiempo y atención a ésto; además no tengo autorización expresa para mi para realizar esas fotografías y luego publicarlas, pero he de decir que la gran mayoría de actividades y proyectos en los que colaboro o realizo se pueden, adaptando ciertos elementos que las convierten en prácticas-reto, realizarlas en las etapas de primaria y secundaria.

Estos materiales de solfeo motriz y pensamiento crítico los he puesto en práctica con 4º de la ESO en el IES Alejo Vera en diciembre de 2017, por ejemplo. Aprovecho aquí para dar las gracias a Paco Gallego por dejarme trabajar con sus alumnos y situar mi materia universitaria "en la tierra".

((•)) Escucha este post

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