Mi tercera tesis doctoral dirigida: cuando investigar también es una forma de cuidar
Hay días universitarios que se olvidan pronto. Y hay otros que dejan poso. Hace unos días tuve la enorme suerte de vivir uno de esos momentos especiales: la defensa de la tesis doctoral de Ana Hernández Gándara. Mi tercera tesis doctoral dirigida. Lo escribo y todavía me cuesta creerlo. Porque detrás de esa frase tan académica hay años de trabajo, conversaciones, dudas, lecturas, reuniones, correos electrónicos, decisiones metodológicas, cambios de rumbo y mucha vida sucediendo mientras tanto. La tesis se centra en un tema que me resulta especialmente significativo: el papel de la Expresión Corporal en un contexto distinto al habitual para mi, la formación actoral, concretamente en el Grado en Interpretación Textual de las Enseñanzas Artísticas Superiores de Arte Dramático en España. Que ese contexto sea distinto, gracias a la doble formación de Ana en CCAFYDE y la RESAD, no ha hecho más que abrir mi mente para desfragmentar la disciplina de la Expresión Corporal. Puro aprendiz...